ALLANAN Y HOSTIGAN AL FRAYBA EN CHIAPAS
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba), creado en 1989 por el obispo de San Cristóbal de las Casas, Samuel Ruíz García, fue nuevamente blanco de ataques de quienes se sienten amenazados por su trabajo en defensa de los derechos humanos.
El pasado 22 de julio fue allanada la vivienda de la directora Dora Roblero, recientemente ratificada en el cargo. La agresión no es un hecho aislado, advirtió el Frayba, no sólo porque se inscribe en el incremento de riesgos para quienes defiendes los derechos humanos en Chiapas y en el resto del país, sino porque en menos de diez meses es el segundo allanamiento contra un integrante del Frayba, “en un contexto marcado por hostigamientos, intimidaciones y vigilancia sistemática” denunciados ante instancias del gobierno federal y estatal, así como ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que otorgó al Frayba las medidas cautelares.
El trabajo del Frayba ha sido fundamental durante 36 años para denunciar y visibilizar las violencias sistémicas contra las comunidades indígenas. Justo la denuncia anterior al allanamiento refirió los ataques armados en comunidades del municipio de Pantelhó, en los Altos de Chiapas, que han provocado desplazamientos forzados de la población tseltal y tsotsil.
Desde la denuncia pública del allanamiento la solidaridad se desbordó. La legitimidad mundial del Frayba convocó a organizaciones y colectivos que exigieron poner fin al hostigamiento. La Delegación de la Unión Europea y la Embajada de Francia expresaron su solidaridad con la víctima y advirtieron que estarán pendientes “de los esfuerzos de las autoridades tanto a nivel local como federal”. Del mismo modo, la Red de Europa Zapatista declaró que “es inaceptable el acoso a los defensores de los derechos humanos en un país que afirma garantizarlos” y denunció el desplazamiento forzado, las detenciones ilegales y los asesinatos por parte del crimen organizado que se viven en México.
Hace algunos años el obispo Raúl Vera, presidente del Frayba, señaló a esta reportera: “el centro ya no trabaja para las comunidades, sino que pertenece a ellas”. Ése es su gran logro. Y por eso hay que defenderlo.