El joven ñuu savi de nombre Wenseslao José desapareció a los 25 años de edad. En el último lustro puso, literal, cuerpo y alma para cambiar el mundo, no el suyo, sino el de los oprimidos de México. El Ché, Zapata, Sandino, no llegaron a cumplir los 40 años de edad, pero a ellos se les conoció en vida, muerte y post muerte.