GROENLANDIA NO ES COMO LA PINTAN / 346
*LA LÍDER INUIT TILLIE MARTINUSSEN RECHAZA LAS AMENAZAS IMPERIALES DE TRUMP.
*LA CANTANTE ISLANDESA BJÖRK DEPLORA EL COLONIALISMO “BLANDO” DE DINAMARCA Y PROPONE SU INDEPENDENCIA.
La dirigente groenlandesa Tillie Martinussen alcanzó notoriedad en enero pasado a raíz de sus declaraciones contra la pretensión del presidente de Estados Unidos de comprar o apoderarse por cualquier medio de la inmensa isla de Groenlandia, en el extremo norte del Atlántico americano. Con claridad y elocuencia, expresó:
“Creo que Trump no conoce en absoluto al pueblo groenlandés. No damos especial valor al dinero, a los labios Kardashian y a ese tipo de cosas. En Groenlandia, entre otras cosas, ni siquiera se puede poseer la tierra. Puedes obtener un lote para construir tu casa y ser dueño de la casa sobre el terreno, pero no de la tierra en sí. Porque los groenlandeses no creen que la tierra pertenezca a una sola persona; pertenece a todos. Y lo mismo ocurre con el mar y las riquezas que contiene. Por eso es un enorme error de cálculo pensar que los groenlandeses pueden ser comprados con dinero. No es así.
“Incluso si nos ofrecieran 100 mil dólares por persona, nunca renunciaríamos a la sanidad gratuita, nunca renunciaríamos a la educación gratuita, nunca renunciaríamos a formar parte de Europa, nunca renunciaríamos a nuestra soberanía, que tarde o temprano es nuestro objetivo”.
Fundadora del Partido de la Cooperación, que por ahora defiende la permanencia de Groenlandia como parte de Dinamarca, Martinussen añadió: “No queremos ser ricos como los estadunidenses. Basta ver lo codiciosos que son. Llegaron incluso a disparar contra sus amigos o a invadir a sus amigos por pura codicia. Sabemos que en nuestro subsuelo podría haber minerales y petróleo, y que valen enormemente más que cualquier cifra. Pero incluso si no los hubiera, de todos modos no nos dejaríamos comprar”.
Ella misma parte del pueblo originario inuit de su país, apunta: “Aquí todos conocen la historia de los inuit en Alaska y de todas las poblaciones nativas, los pueblos indígenas, los indios americanos. Sus tierras les fueron arrebatadas y no fueron bien tratados en Estados Unidos. Y sabemos que Trump se rodea en gran medida de personas vinculadas al supremacismo blanco. No somos blancos, como pueden ver. Y entonces sabemos que probablemente nos quitarían nuestros derechos”.
Conciliadoramente, expresa:”Lo que haya pasado en el pasado entre Dinamarca y Groenlandia lo resolveremos entre nosotros. Así como estamos ahora, está bien. Y si un día queremos la independencia, serán los groenlandeses quienes lo decidan, no una superpotencia que presiona desde lejos”.
Argumenta que, “si nos independizáramos mañana, Trump nos invadiría de inmediato, porque no tendría problemas ni con la OTAN ni con Europa. Por eso creo que está apostando de manera muy insultante por la idea de que los groenlandeses son personas estúpidas, sin educación, que no siguen las noticias del mundo. Pero no es así”.
Además, advierte, “estaremos aquí por cientos de años después de Donald Trump”, sostiene. “Aunque nos invadiera, creo que simplemente lo esperaríamos como se espera el mal tiempo. Aquí todos saben que es el clima quien decide. Si llega una tormenta, nos refugiamos por un día o dos. Podríamos refugiarnos durante un año, dos años, o incluso diez o veinte años, y luego regresaríamos a Dinamarca tan pronto como Trump y los que son como él se hayan ido”.
Por su parte Bjork, extraordinaria cantante y creadora musical islandesa, admirada a nivel mundial, envió el 5 de enero a la gente de Groenlandia un mensaje aún más radical que el de Martinussen: “Deseo a todos los groenlandeses bendiciones en su lucha por la independencia. Los islandeses estamos enormemente aliviados de haber logrado separarnos de los daneses en 1944. No perdimos nuestra lengua (mis hijos hablarían danés ahora)”.
Manifestó su simpatía por los vecinos de Groenlandia, “especialmente en situaciones como la imposición de prácticas anticonceptivas a 4 mil 500 chicas, sin su conocimiento, entre 1966 y 1970. Ellas son de mi edad y nunca tuvieron hijos. Es la fecha que los daneses tratan a los groenlandeses como humanos de segunda clase, y arrebatan a los niños de sus padres ¡en pleno 2025!”.
Björk declara sin concesiones: “El colonialismo siempre me ha dado en la espalda escalofríos de horror, y la posibilidad de que mis hermanos groenlandeses pasen de un colonizador cruel a otro es tan brutal que cuesta imaginarlo. Como decimos los islandeses: ‘Úr öskunni í eldinn’ (‘De las cenizas al fuego’). Queridos groenlandeses, ¡independícense!”. Dicho esto “con los deseos más fraternos de nosotros, sus vecinos”.
Al respecto, la revista Rolling Stone precisó: “Groenlandia dejó de ser una colonia danesa desde la década de 1950, pero sigue siendo un distrito semiautónomo de Dinamarca, con su propio gobierno local y dos representantes en el parlamento danés. Dinamarca controla los asuntos exteriores y la defensa de Groenlandia, y aporta más de la mitad del presupuesto público del país”.