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QUE SE ESCUCHE LA VOZ DE LOS DE ABAJO

GLORIA MUÑOZ y JAIME QUINTANA

Y QUE ESTA TAREA NO TERMINE NUNCA: ALFREDO ZEPEDA

Huayacocotla, Veracruz. “Que se escuche la voz de los de abajo, que se escuche la voz campesina, que se escuche la voz indígena y que esta tarea no se termine nunca”, dice Alfredo Zepeda, jesuita, parte y motor del equipo de Radio Huayacocotla: La Voz Campesina. Hombre comprometido con la paz y justicia social, caminante de las comunidades de la Huasteca vercacruzana, miembro del Proyecto Sierra Norte de Huayacocotla, que acompaña a los pueblos náhuatl, otomí y tepehua, Alfredo Zepeda conversa con Desinformémonos y Ojarasca sobre la problemática de una región en la que hace sesenta años se sembró la semilla de una radio.

–Radio Huayacocotla y las comunidades

Radio Huayacocotla y todas las demás radios que van surgiendo están en medio de la problemática de la gente de la región. Tenemos un pie en la radio y otro pie en las comunidades, y es así como entras al terreno de la conflictividad y de la contradicción. Fue así como la radio, justamente, entró en contacto, por ejemplo, con el problema de la restitución de las tierras en la región.

En esta zona hubo mucha acción en el época de la Revolución, con Adalberto Tejeda, uno de los revolucionarios radicales de la reforma agraria, pero muchas cosas quedaron inconclusas, como sabemos, aquí y en todo el país: resoluciones presidenciales sin ejecutar o la restitución de bienes comunales sin concluir, como fue el caso aquí en Huayacocotla. Cuando nosotros le entramos a la restitución de bienes comunales, empezamos a enfrentarnos con toda la animadversión de los caciques, de los que tenían acaparadas las tierras, y esta fue tal vez la primera problemática que conocimos.

–El levantamiento zapatista y el temor a las radios comunitarias

–En el año de 1995, justo un año después de la rebelión zapatista, los gobiernos empezaron a temblar ante estas expresiones independientes de comunicación (las radios comunitarias), y nos cerraron la radio, con el pretexto técnico de que no teníamos bien nuestros equipos, pero de un sopapo, porque llegaron a las tres de la tarde y a las cinco la radio ya estaba cerrada.

Pero la reacción de toda la gente, justo por el cariño que se había generado por la intercomunicación del equipo de la radio en los trabajos de reforestación en la zona, y en la cuestión de la restitución de los bienes comunales, hizo que se levantaran miles y miles de firmas para pedir que se reabriera.

Tres meses después el propio gobierno vino a pedirnos que reabriéramos sin hacer ninguna inspección técnica. O sea, fue en realidad una decisión política, justo cuando el gobierno naciente de Ernesto Zedillo llenó de ejército las sierras. Aquí los tuvimos, fue una acción gigantesca, sobre todo después de la matanza de Aguas Blancas. Quién sabe qué pensó el gobierno. A lo mejor que iba a haber una gran rebelión y llenó de soldados regiones como ésta, que es la Sierra Madre Oriental, en la parte de Veracruz.

–Panorama político, social y económico actual de la Sierra

–Aquí es el reflejo de lo que pasa en el país. Un gobierno que de nuevo tiene la añoranza de tener el carro completo. Está el aura de una mujer que es la primera presidenta del país, pero qué hay acá abajo. Todo se da en un rejuego político del que nadie escapa. En muchos municipios de abajo no se puede decir que hay una hegemonía de Morena, hay de todo: un panismo corrupto, un priísmo próximo a la sala de defunciones, un PRD que creció y luego desapareció y un montón de intereses que se van entrelazando.

Otra manera de entenderlo es la distancia entre todo lo que pasa allá arriba con la reforma electoral, que son iniciativas aparentemente buenas, se puede decir, de intentos de democratización con una apuesta, digamos, de los sistemas liberales capitalistas de impulsar el consumo de abajo por medio de los programas que abastecen de dinero a los viejitos, las becas para los jóvenes, etcétera, para que crezca el consumo y se movilice la economía, pero se da en medio de un divorcio muy grande entre todo lo que sucede arriba y el tejido de lo que viene de abajo.

Un caso conflictivo y horrible es cómo arriba se siguen dando iniciativas para manipular el maíz por medio de transgénicos, y ahora por medio del diseño genómico o como le quieran llamar. Finalmente, son cambios de nombres justamente para hacer crecer los grandes capitales de las empresas farmacéuticas. Y, por otra parte, la gente acá que quiere su vida como quiere que sea, una vida en resistencia, que no se seque, que no se acabe. En toda esa lucha de resistencia, el pueblo de abajo y a la izquierda se organiza.

–El reflejo de la migración en la Huasteca

–La inmigración de esta región no es del tiempo de los braseros, sino que empieza en 1995. Casi diríamos como una respuesta, pero no mecánica, obviamente, al Tratado de Libre Comercio, que arranca en 1994. Ahí es cuando la gente empieza a salir, antes nadie iba a Estados Unidos. Pero encontraron los caminos, empezó a hervir la comunicación intercomunitaria para saber cuáles eran los coyotes buenos y cuáles eran los coyotes tranzas, y la gente empezó a salir por miles. Radio Huayacocotla tiene un pie en las comunidades, luego empezamos a poner otro pie en Estados Unidos y a visitar cada año a los migrantes quienes, sobre todo, se concentraron en Nueva York.

Con esto se fue creando un diálogo entre la radio y los migrantes. Actualmente tenemos un programa que se llama “De lado a lado”, que se atiborra de llamadas de la gente que está en el otro lado platicando cómo les está yendo. Y una de las preguntas que les estamos haciendo es qué pasa con el ICE. Estamos en contacto con los deportados para ayudarles a tranquilizar su ánimo y explicarles que es algo que no se puede evitar, pues finalmente los van a echar para acá.

Hay un cierto alivio de la gente que llega a su comunidad, pues tiene un lugar, a diferencia de los que deportan a las ciudades, quienes tal vez no saben ni a dónde ir, pero acá todas las comunidades están recibiendo a las personas deportadas, pues es su lugar de origen.

Todo este proceso lo estamos siguiendo también para orientar, para que la radio diga “ahorita no hay que ir a Estados Unidos porque la frontera está cerrada”. A la par se ha abierto la iniciativa para una migración con las visas H-2A, que son de trabajo temporal agrícola, de forma ordenada y ética. Hay pequeñas experiencias por ese lado, con gente de aquí que ha ido a trabajar, y se puede porque es bueno que todo el mundo sepa que no hay gringo que corte manzanas, no hay gringo que recoja fresas en Florida, ¿verdad?

El sistema de los indocumentados es propiciado, impulsado y mantenido por el gobierno de Estados Unidos, como una manera de no pagar seguro social, de no pagar antigüedad laboral, de mantener a la gente en el salario mínimo, que es diez veces mayor que el de México.

–Los jornaleros agrícolas

–Ha crecido muchísimo el trabajo en la agricultura industrial.

Hay más de cuatro millones de personas haciendo este trabajo y aquí también es lugar de salida para los jornaleros que se van para Jalisco, Guanajuato o San Luis Potosí. Nosotros hemos visitado esos estados para ver cómo viven.

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