EL OLVIDO ES ASESINO
Explíquenme este mundo, por favor.
Crecí con la idea de que la razón es eterna, que suplanta a Dios y que todo irá mejor; que nuestro conocimiento nos salvará y que siempre sabemos más que el día anterior.
Quizás nos han mentido desde el principio.
¿Alguna vez has sentido el peso de la certidumbre sobre tus hombros? Es un peso muerto. Inerte. Que nos doblega hasta los huesos.
Así, se forja la idea de que el mundo es Así.
Deberíamos olvidar el olvido que nos constituye; porque
es un olvido asesino.
Quizás siempre sabemos un poco menos: y este olvido nos acompaña desde nuestro nacimiento común.
¿Qué sucedía hace unos miles de años, es decir un suspiro universal ; un tiempo aterrador para nuestras vidas efímeras?
No existía la escritura, el mundo aún era joven. Quizá el tiempo avanzaba redondo.
No sabemos nada al respecto y solo trazamos ideas.
Hoy, el olvido me ha agarrado por la garganta y no me atrevo a abrir los ojos.
Estoy descubriendo que el mundo está al revés; porque:
Hay agua en esta tierra
Hay agua en nuestro cuerpo Hay agua en la vida
Entonces me digo: el agua es conocimiento Podemos beber a la fuente de este saber
Pero
En lugar de eso
Hicimos de las máquinas, nuevas madres Las regamos cada día,
Como si de ellas dependía nuestra vida, Y de su seno brotaría leche nueva
Cada minuto, 100 mil litros de agua
Las alimentan
A eso lo llamamos: la nueva inteligencia
Nuestras palabras perdieron el sentido El mundo está al revés
Tendríamos que darle la vuelta como a una bola de navidad, para ver que al otro lado del planeta,
y también muy cerca, muy cerca de casa,
hay hermanos, hermanas y amigos,
que no tienen ni una sola gota propia,
que no tienen ni una sola gota propia.
Pero existe: nuestra sed de conocimiento
Vale la pena.
Ahora que está aquí:
Hay que usarlo, tenemos que hacerlo. Que así sea,
porque así son las cosas.
Y poco importa
Poco importa
Si hay amigos, hermanas, hermanos que no tienen ni una gota de agua,
les buscaremos
mundos virtuales donde viviremos felices.
Me pregunto qué haremos de este nuevo saber cuando nuestras gargantas estén secas y ásperas, cuando nuestros huesos estén desgastados; cuando nuestra piel esté marchita.
cuando nuestra mirada ya no pueda llorar.
Habrá que ir a la fuente digital, exprimir una naranja mecánica y beber agua artificial;
Y diremos: el agua, ¿te acuerdas?
¿Ese viejo recuerdo que caía del cielo?
Los ancianos dirán: solíamos beber de ella,
y nadie les creerá,
nadie bebe de su palabra; y la inteligencia nos dirá que tenemos razón.
porque el olvido es asesino
nuevos seres existen, otros desaparecen
Puede que tarde un poco más
antes de que la amnesia nos alcance el olvido es tenaz
pero aún existe
las noches de verano y nuestros pies flotando bajo la tormenta un árbol alto y solitario cuyas raíces abrazan la lluvia,
y unos pocos seres centinelas vigilando;
y luego
nuestros cuerpos resecos,
nuestros mares áridos,
y los ojos del rocío,
Implorando
su textura y su sabor
y la inmensidad de su saber