DIEZ PUNTOS SOBRE LA CONSULTA EN NOCHIXTLÁN, OAXACA — ojarasca Ojarasca
Usted está aquí: Inicio / Artículo / DIEZ PUNTOS SOBRE LA CONSULTA EN NOCHIXTLÁN, OAXACA

DIEZ PUNTOS SOBRE LA CONSULTA EN NOCHIXTLÁN, OAXACA

IMELDA MARTÍNEZ ORTIZ

¿DIÁLOGO Y CONSULTA PREVIA, LIBRE E INFORMADA SOBRE LA PROPUESTA DE LEY GENERAL DE DERECHO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y AFROMEXICANOS?

Primero, como mujer indígena, habitante del ñuu savi, más allá de lo que representa este suceso en el ámbito legal, que no es menos, la potencia de las autoridades reunidas resulta hermosa y hasta poética. Ver a cerca de mil autoridades del Ñuu Savi y el pueblo Ngiba-Ngigua es un evento histórico que muestra la fuerza, trascendencia y permanencia de las autoridades comunitarias reunidas, y una evidencia de que los pueblos indígenas estamos vivos.

Segundo, el uso y abuso de los rituales como intento o simulación de la reapropiación de la cosmovisión indígena raya en lo absurdo y folclórico, estos eventos se han hecho norma en todos los eventos oficiales, cuando en la realidad se percibe ajeno a las comunidades.

Tercero, esta sede les quedó lejos a muchos pueblos. Hubo quienes salieron desde las 3:30 de la madrugada, viajando más de 4 horas, para llegar a tiempo y encima no les dejaban participar, como les cuento en el sexto punto.

Cuarto, dos horas o más destinados a que los funcionarios públicos pronuncien sendos discursos, incluida una diputada que aprovechó para hacer proselitismo partidista (a esta misma diputada la tuvieron que callar porque en una de las mesas no dejaba el protagonismo). Este tiempo se pudo aprovechar para avanzar en la lectura y análisis de la propuesta de Ley, que buena falta hace. Después de estos discursos las autoridades estaban ya agotadas.

Quinto, la convocatoria, como refirió una de las moderadoras, se hizo a todas las autoridades a quienes se les entregó el cuadernillo de trabajo. Híjoles, ¿sabrá que hay quienes no saben leer, a quienes no les interesa o que de plano no leyeron nada? Sí, sabemos que todas son autoridades legitimadas por el pueblo en asamblea, pero por lo mismo, las decisiones que éstas tomen en este evento se tienen que validar ahí, en la comunidad nuevamente. Y nomás para que se den idea, el estatuto comunitario de mi municipio lleva años construyéndose, por muchos factores, pero principalmente porque la comunidad tiene sus propios tiempos y formas.

Sexto, había una mesa para mujeres, niñez, adolescencia y juventud indígena y afromexicana que estoy segura fue la menos concurrida, además evidenció la escasez de una metodología clara o falta de experiencia en la moderadora. Cuando ella iniciaba con la lectura del documento diciendo “…para que las mujeres indígenas y afromexicanas alcancen la igualdad sustantiva…”, inmediatamente fue interrumpida por una asistente que le preguntó sobre el significado de igualdad sustantiva y, claro, cómo comprender algo que se encuentra en términos jurídicos. A ella se sumaron más mujeres, quienes expresaron sus sentires, dudas y sucesos que les han marcado, obteniendo como respuesta que no había tiempo para ello, porque refirió, “imagínense el tiempo que nos llevaríamos para escuchar a todas.” Entonces le pregunté que cuál era el sentido de la consulta si no que todas las mujeres fueran escuchadas. La respuesta es la misma, que había poco tiempo. Esta dinámica no fue propia de esta mesa.

Séptimo, hubo mesas que, por la cantidad de asistentes, estuvieron casi juntas bajo una lona a campo abierto, y era muy complicado escuchar, participar y concentrarse. Esto es bien importante porque hablamos de temas delicados como el territorio y lo que implica la materialización de la Ley como medio de defensa o como herramienta de despojo, dado el exceso de control estatal que se percibe en el documento de trabajo.

Octavo, no bastan cuatro o cinco horas de trabajo para comprender la dimensión y el impacto de esta Ley; más allá de la cantidad de artículos, comprender términos jurídicos, tiempos y procesos legislativos lleva tiempo, entonces en principio hablar de una consulta libre, previa e informada aún dista mucho de este ejercicio. Noveno, se nota el gran trabajo de planeación, organización y logística en general que incluyó la coordinación de autoridades de diferentes ámbitos de gobierno, hubo comida para todos y todas. Queda la tarea de pensar este ejercicio de diferente manera, más sentido, apropiado y con el compromiso de participación de las autoridades como representantes de las comunidades, en los tiempos y formas propios, no de las instituciones.

Décimo, por último, me quedé pensando en cómo plasmar todas las opiniones y necesidades de quienes participaron en esas reuniones siendo tan diversos, o si no se plasman porque es complejo poner todas las voces de este país, ¿dónde quedan? Pero como decimos en el pueblo, Kueni kueni.

 

5 de septiembre de 2026

 

__________

Imelda Martínez Ortiz, abogada Ñuu Savi. Maestrante en Desarrollo Rural por la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco. Su trabajo se enfoca en la promoción y defensa de derechos de pueblos indígenas, mujeres y juventudes, acceso a la justicia y el ejercicio de la jurisdicción indígena.

comentarios de blog provistos por Disqus