UNA CONTRADICCIÓN. PLURINACIONALISMO NO ES MULTICULTURALISMO
La búsqueda de un Estado Plurinacional en América Latina es un proyecto rupturista con el Estado colonial y con el sistema capitalista. Los pueblos originarios iniciaron este proceso desde los años de 1940, cuando intentaron criticar el modelo indigenista que, por ser un proyecto ideológico, intentó asimilar, integrar, ladinizar y adaptar a los pueblos originarios al Estado-nación. En los años 1970 aparecen nuevos movimientos indígenas, lo que José Bengoa denomina la “emergencia de los movimientos indígenas en América Latina”, y que se van a fortalecer con los congresos indígenas de principios y mediados de 1980, hasta culminar con la oposición al “Quinto Centenario” en 1992 y las movilizaciones para la ratificación del Convenio 169 de la OIT en muchos países de América Latina.
Aquí comienza otra etapa, porque se fortalece la presencia internacional de los movimientos indígenas en Naciones Unidas, en el grupo de trabajo para las minorías, el grupo de trabajo sobre racismo, en la instalación del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, con el Premio Nobel de la Paz a Rigoberta Menchú, la relatoría para Pueblos Indígenas, las discusiones sobre las Declaraciones de Derechos de Pueblos Indígenas en Naciones Unidas y la OEA.
A pesar de ser tímidos reconocimientos a los pueblos originarios, no podemos olvidar que éstos se dieron en el marco del indigenismo en 1940 y el multiculturalismo.* Las movilizaciones en América del Sur en 1991, 1998 y de 2002 a 2005, además de los encuentros continentales de pueblos indígenas, en el marco del Foro Social Mundial y los anteriores encuentros como el de 1990 y los del 2005 en Ecuador y 2007 en Guatemala, los pueblos decidieron abandonar el multiculturalismo y retomar la demanda de construir un Estado Plurinacional, que está más relacionado con el “derecho a la autonomía y a la libre determinación” y no con el multiculturalismo, que es más asimilista.
Eso da como resultado la constitución de Ecuador del 2008 y la Constitución de Bolivia de 2009, donde se reconocen como “Estados Plurinacionales” y no “Estados Multiculturales”, como aún sigue siendo la Constitución de Colombia. En cambio, en Guatemala, la propuesta de reforma de 1999, como compromiso de los Acuerdos de Paz, seguía siendo una “reforma multiculturalista” que no fue aceptada por la población guatemalteca. Los movimientos indígenas de Ecuador y Bolivia, con su espíritu refundacional, lograron cambiar las constituciones, quedando así:
Constitución de Bolivia: “Dejamos en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal. Asumimos el reto histórico de construir colectivamente el Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, que integra y articula los propósitos de avanzar hacia una Bolivia democrática, productiva, portadora e inspiradora de la paz, comprometida con el desarrollo integral y con la libre determinación de los pueblos” (preámbulo). Y: “Artículo 1. Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país”.
Constitución de Ecuador: “El Ecuador es un Estado constitucional de derechos y justicia, social, democrático, soberano, independiente, unitario, intercultural, plurinacional y laico. Se organiza en forma de república y se gobierna de manera descentralizada. La soberanía radica en el pueblo, cuya voluntad es el fundamento de la autoridad, y se ejerce a través de los órganos del poder público y de las formas de participación directa previstas en la Constitución. Los recursos naturales no renovables del territorio del Estado pertenecen a su patrimonio inalienable, irrenunciable e imprescriptible”. En Guatemala, hasta el momento hay cuatro propuestas, que deberían ser leídas y analizadas a profundidad por quienes intentan, desde las visiones progresistas o de cuasi izquierda, llegar a tomar el poder político por medio de elecciones, si es que quieren ser refundacionales, Ahora, si su objetivo es sólo recomponer la situación, como pueblos estaríamos entendiendo que sólo nos quieren para el voto o, como dicen en las comunidades, como “escaleras”, para llegar un poquito más alto.
CPO: Consejo del Pueblo Maya de Guatemala, el Estado Plurinacional se define como un modelo de organización política, jurídica y económica que refundará el país a través de una nueva Constitución. En este modelo, los cuatro pueblos que conviven en el territorio (maya, xinka, garífuna y mestizo/ladino) coexisten en un plano de estricta igualdad, dignidad y respeto mutuo (Cuatro Pactos).
CODECA: Un Estado plurinacional según el Comité de Desarrollo Campesino es un nuevo modelo de país que busca reorganizar la sociedad y el poder político para incluir y dar protagonismo a todos los pueblos originarios y sectores históricamente marginados de Guatemala.
COORDINACION MAYA WAQIB KEJ: Propone la fundación de un Estado plurinacional, el cual entiende como una organización política en la que todos los pueblos o naciones, en su calidad de sujetos colectivos, estén plenamente representados. Un Estado orientado a construir un nuevo poder, profundamente democrático y garante del bien común, en el que tengan cabida todos los sujetos que padecen despojo, explotación y opresión —como la clase trabajadora y las mujeres— y se construyan nuevas relaciones entre los seres humanos, los pueblos, los sectores y los grupos sociales, entre la sociedad y la madre tierra.
MOVIMIENTO DE MUJERES CON PODER CONSTITUYENTE: Un Estado plurinacional es un nuevo pacto social y político que reemplaza al actual Estado excluyente.
En ese sentido, en los “Principios Fundamental del Pacto del Frento Amplio por la Democracia en Guatemala”, desde los pueblos originarios, encontramos esta contradicción. En el numeral cinco, dice: “Construcción de un Estado Plurinacional, multicultural y multilingüe”. La pregunta es, ¿qué entienden quienes dirigen el FADG, por “plurinacional”, por “multicultural” y por “multilingüe”? ¿No habrá contradicciones? Los pueblos originarios demandamos la construcción del “Estado Plurinacional” con carácter refundacional y originario. No un Estado Multicultural, que es asimilista, integracionista, ladinizado, etc. Y la construcción de un Estado Plurinacional conlleva el reconocimiento y el respeto a nuestra autonomía y libre determinación. Al reconocimiento y recuperación de nuestras tierras y territorios comunales y la vida del “komún”. Por eso, en el proceso de construcción de los Estados Plurinacionales, no son los pueblos los convocados, sino que son los “pueblos quienes convocan”, y en este sentido los pueblos tenemos nuestro propio ciclo y sabrán nuestras autoridades territoriales, comunales, barriales, etcétera, cuándo nos “convocan”, para qué y por qué “convocan”, como nos convocan para hacer el trabajo comunitario, que es una “obligación, valor y principio” entre nosotros.
Hoy nuestra preocupación es buscar “el camino más corto” para conseguir o compartir la comida con quienes día a día están perdiendo sus cosechas por el cambio climático, el fenómeno del Niño y la Niña y los despojos, desalojos y expolios.