Personalidad al límite — letraese letra ese

Director fundador | CARLOS PAYAN Director general | CARMEN LIRA SAADE • Director Alejandro Brito Lemus

SALUD SEXUALIDAD SOCIEDAD

ARCHIVO HISTÓRICO

Número

Usted está aquí: Inicio / 2025 / 08 / 07 / Personalidad al límite
× Portada Guardada!

Personalidad al límite


Las personas en el entorno cercano de Elena decían que era “demasiado sensible”, pues cuando enfrentaba una crítica, por mínima que fuera, se sentía devastada. Al entablar relaciones de pareja, podía sentirse profundamente amada y, en cuestión de horas, sentirse rechazada por completo.

Después de varias relaciones personales que terminaron mal y la duda constante de no saber quién era realmente, decidió tomar terapia psicológica, lo que le permitió acceder a su diagnóstico: tenía Trastorno del Límite de la Personalidad (TLP), y lo supo tras varias sesiones con un especialista.

Este trastorno se caracteriza por una persistente inestabilidad en las emociones, en las relaciones interpersonales y en la autopercepción, así como una marcada impulsividad para cometer actos que en otras circunstancias sería muy difícil que una persona los llevara a cabo.

También conocido como borderline, se caracteriza por cambios de humor intensos y rápidos, sentimientos de vacío persistente y dificultad para controlar la ira que se hace visible con explosiones de enojo sin razón aparente.

El desarrollo de esta condición genera relaciones “intensas”, caracterizadas por la idealización de una persona, o un apego muy fuerte a ella, lo cual conlleva a una inestabilidad emocional ante la persistencia de un fuerte miedo de enfrentar un abandono, real o imaginario, generando esfuerzos desesperados para evitarlo.

Causas

Esta condición se desarrolla por diversas causas, entre las que se destacan los factores biológicos y genéticos. En este sentido, tener familiares directos con antecedentes de TLP puede aumentar el riesgo, así como también alteraciones en áreas del cerebro como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal, que son áreas involucradas el control emocional.

También se pueden observar ciertas alteraciones en el estado de ánimo por irregularidades en algunos neurotransmisores como la serotonina, principalmente.

Los factores psicológicos que pueden propiciar esta afección pueden derivarse de una falta de validación emocional durante la infancia, generándose cierta inestabilidad en la autoimagen. Es por ello que la historia familiar y el desarrollo social son determinantes de esta condición.

Factores de riesgo

Algunos factores de riesgo están vinculados directamente con el abandono en la infancia o adolescencia, es decir, pérdida temprana de cuidadores, así como la presencia de abuso físico, emocional o sexual en estas etapas de la vida.

Asimismo, los ambientes familiares caóticos, entre cuyos integrantes haya tutores con afecciones de salud mental, adicciones o relaciones abusivas, pueden potenciar la aparición de esta afección psicoemocional.

Este trastorno puede desencadenar cambios repentinos de valores, creencias o imagen personal, además de la sensación de no se saber quién se es realmente. También se pueden generar conductas autodestructivas como gastos excesivos, prácticas sexuales de riesgo, abuso de sustancias, atracones de comida o autolesiones como cortes, quemaduras o golpes que pongan en riesgo la vida. Algunas personas también pueden presentar sensación de desconexión de sí mismas, y bajo condiciones de estrés, experimentar pensamientos paranoides.

Diagnóstico y tratamiento

Un especialista en psicología clínica o psiquiatría puede realizar el diagnóstico mediante un análisis de la historia médica de la persona, junto con una evaluación de comportamientos actuales y relaciones interpersonales, para ello se hace una entrevista estructurada que permita detectar cambios de humor bruscos, así como conductas impulsivas o autolesivas.

La terapia cognitivo-conductual ha demostrado eficacia, ya que permite una regulación emocional, propicia la tolerancia al malestar que producen las situaciones cotidianas, y mejora las habilidades sociales, además de reducir conductas cuyo objetivo es generar autolesiones y conductas suicidas debido a que permite identificar y modificar patrones de pensamiento negativos, la impulsividad y la percepción distorsionada que se tiene de sí mismo y de las demás personas.

Algunos fármacos que se pueden utilizar en paralelo con el tratamiento psicológico son estabilizadores del ánimo, antidepresivos, pero cuando se presenta ira intensa o agresividad, pueden indicarse antipsicóticos o algún otro tipo de sedantes.

Desde hace tres meses, Elena dejó de asistir a terapia gracias a la mejora en su autopercepción y a una mejor interacción social. Como parte del proceso, aprendió a hacer pausas para entender sus emociones antes de actuar, lo que le ha permitido tener relaciones más sanas y alcanzar una estabilidad emocional para cumplir sus objetivos, además de llevar a cabo con ánimo su proyecto de vida

Comments
comentarios de blog provistos por Disqus