Freyja y el sexo
En la mitología de los dioses nórdicos, Freyja (palabra para "señora", "mujer" o "amante") es una de las diosas más conocidas y más importantes. Con frecuencia es representada como una mujer hermosa, ya que es considerada diosa de la fertilidad, y en muchos mitos en la literatura antigua nórdica se la concibe como amante u objeto de deseo.
De acuerdo con la historiadora Emma Groenevel, la mitología nórdica resalta el rol de Freyja en los asuntos relacionados a la sexualidad. Por ejemplo, se la representa como una belleza irresistible e intensamente deseada, principalmente a los ojos de los gigantes. Se dice que el gigante Thrym solo se muestra dispuesto a devolver el martillo que le robó al dios Thor si se cumple la condición de que Freyja se va con él.
En pocas palabras, era considerada como "el precio" de muchas cosas que los otros dioses evitan pagar, pero aun así, ostenta un cierto grado de libertad y una considerable sexualidad.
Por ejemplo, el dios Loki, en el poema de la lokasenna, acusa a todos los dioses de varios actos sexuales, pero Freyja es especialmente reprendida de la siguiente manera: "¡Estad callada Freyja! |que yo completamente he de conocer todos aquellos pecados que te hacen. De los dioses y elfos encontraos aquí cada uno es un amante del cual te has acostado."
Ella, por su parte, había acordado acostarse con cuatro enanos para que estos le entregaran el Brísingamen, un collar de oro reluciente que después la caracteriza. Por todo esto es que la cultura nórdica la percibía como un referente en los temas del amor y el deseo.