Mujer de armas tomar
La historia de una reina guerrera que desafió al Imperio romano en el siglo I d.C. y se convirtió en uno de los símbolos más potentes de resistencia frente a la ocupación extranjera en Britania parece sacada de una historieta. Sin embargo, Boudica existió. Ella gobernaba al pueblo de los icenos, en el territorio que hoy ocupa el este de Inglaterra, cuando los romanos consolidaban su dominio tras la invasión iniciada en el año 43 d.C.
El conflicto estalló tras la muerte de su esposo, Prasutago, rey aliado de Roma, que dejó parte de su herencia al imperio con intención de proteger a su familia y su reino. Sin embargo, autoridades romanas ignoraron el acuerdo: anexaron el territorio, azotaron públicamente a Boudica y violaron a sus hijas, en un afán de demostrar su poder.
Boudica logró unir a distintas tribus en una rebelión masiva contra el imperio. Su ejército arrasó ciudades dominadas por Roma, entre ellas Londinium (hoy Londres). Las crónicas hablan de que hubo miles de muertos y una destrucción que hizo que la presencia romana en Britania se tambaleara desde los cimientos. Durante un breve periodo, incluso pareció posible que Roma perdiera el control del territorio.
Sin embargo, imperio romano reorganizó sus fuerzas y la rebelión fue sofocada. Según los relatos de la época, Boudica murió poco después, no está claro si por enfermedad o por suicidio para evitar ser capturada.
A pesar que no se llevó la victoria final, Boudica se convirtió en un emblema de resistencia en la cultura británica, donde incluso hay una estatua suya frente al Parlamento en Londres.