El futbol también es diverso
El balón también rueda del otro lado. Desde 1997 se celebra el Campeonato Mundial de Fútbol de la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas (IGLFA, por sus siglas en inglés), un torneo internacional creado para reunir a equipos de fútbol integrados por personas LGBT+ y aliadas.
Surgió como una alternativa a las competencias tradicionales, ya que las personas de la diversidad sexual enfrentaban barreras para participar plenamente en espacios deportivos. Si lo hacían, debían ocultar su orientación sexual para poder avanzar en las competencias. De esa necesidad nació el mundial LGBT+, para promover la inclusión y la participación en el futbol.
La primera edición del llamado “Mundial gay” se celebró en 1997 en Copenhague, Dinamarca, y coincidió con un periodo de crecimiento de los torneos deportivos LGBT+ a nivel internacional. Hasta 2010, la competencia se celebró cada año, y después pasó a ser bienal.
A diferencia de la FIFA, cuyos torneos nacionales dependen de federaciones afiliadas, la IGLFA acepta la participación de clubes y selecciones formadas específicamente para esta competencia, la cual suele incluir varias categorías para fomentar la participación de equipos con diferentes niveles de experiencia.
Aunque el Campeonato Mundial de la IGLFA no tiene la misma estructura ni escala que el de la FIFA, sí se ha posicionado como un circuito internacional propio dentro del fútbol. Más aun, su existencia muestra cómo distintos grupos han creado espacios deportivos paralelos para responder a necesidades específicas de representación y participación.