Protección digital
El uso excesivo de los dispositivos móviles está generado alarma en todo el mundo por las consecuencias negativas en la salud mental y la educación de niñas y niños. El consumo inmoderado de contenido generado por las redes sociales, como cualquier droga, está causando adicción en los menores de edad, provocando problemas de ansiedad, depresión, baja autoestima y dependencia digital a edades tempranas. Niñas y niños pasan más tiempo pegados a las pantallas digitales que el tiempo dedicado a la socialización con sus congéneres.
Lo anterior ha generado que gobiernos de algunos países hayan aprobado legislaciones para regular y restringir el uso de tabletas, teléfonos celulares y plataformas digitales en las aulas de educación básica. México no es la excepción, varios estados de la república han hecho lo propio. Y a nivel federal la SEP está preparando una iniciativa similar para enviar al Congreso de la república. Para ello, ha iniciado una consulta y foros de discusión con especialistas en el tema e instituciones educativas.
No se trata de aprobar normas punitivas, lo que resultaría contraproducente, ya que dichos dispositivos son también herramientas de aprendizaje. Se trata, más bien, de encontrar el equilibrio que concilie la protección de la salud mental con el aprovechamiento de la tecnología digital. Ese es el gran reto de las autoridades educativas.