Designan presupuesto específico para poblaciones LGBTIQ+
Notiese. El Proyecto de Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal de 2027 incluye un anexo transversal con el tema de “Diversidad Sexual y de Género” por un monto de 43 mil 369 millones 352 mil 595 pesos distribuidos entre distintas dependencias y programas operados por el Gobierno federal.
El monto aparece en el proyecto entregado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a la Cámara de Diputados y representa la primera ocasión en que el presupuesto federal incorpora un anexo transversal dedicado específicamente a esta población.
El Anexo 33 contempla tanto acciones relacionadas con la diversidad sexual como con la identidad de género, por lo que sus recursos abarcan a personas LGBTIQ+ y medidas vinculadas con el reconocimiento y ejercicio de derechos a la orientación y la identidad.
¿Qué son los anexos
transversales?
Los anexos transversales son herramientas presupuestarias que permiten identificar, agrupar y dar seguimiento a los recursos destinados a temas prioritarios o poblaciones específicas que no dependen de una sola secretaría, sino que atraviesan diversas dependencias y programas del gobierno federal.
Entre las acciones de este nuevo anexo se establece que se realizará la capacitación y sensibilización del personal del sistema de salud; se pondrán en marcha campañas de promoción de los derechos humanos, prevención y atención del VIH, así como acciones contra la discriminación de personas con VIH. También se abordarán otras acciones relacionadas con vivienda, empleo, emprendimiento, inclusión laboral y oportunidades económicas, así como actividades culturales y turismo respetuoso, entre otras que logren impactar en el desarrollo de las personas LGBTIQ+.
Una deuda con
el índice de inclusión
Este año, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México presentó el primer Índice de Inclusión LGBTIQ+ del país, una herramienta que mide el grado de inclusión de las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales en cinco dimensiones del desarrollo humano: la educación, la salud, el bienestar económico, la participación política y cívica, así como la seguridad personal y la violencia.
La evaluación del índice arrojó que el país registró un puntaje global de 0.64 en una escala de 0 a 1, donde los valores cercanos a 1 indican mayores niveles de inclusión.
Dicho resultado refleja, por un lado, avances sustantivos en el reconocimiento formal de derechos, particularmente en participación política y cívica (0.84) y salud (0.75), pero también señala desafíos estructurales persistentes en seguridad personal y violencia (0.43) y educación (0.48).