El 75 por ciento de los químicos que arrastran las “aguas de retorno” provocan afectaciones respiratorias, gastrointestinales, dermatológicas y oculares; del 40 al 50 por ciento son neuro, inmune y nefrotóxicos, 37 por ciento son disruptores endócrinos y 25 por ciento son carcinogénicos...